Despertar con ronchas, picor o irritación en la piel es una señal de alarma que va más allá de la simple molestia física. Identificar qué insecto podría estar detrás de estas marcas no solo ayuda a aliviar los síntomas, sino también a actuar a tiempo. Los expertos apuntan a una lista de sospechosos habituales que deja un rastro específico.
Mosquito
Sus picaduras son frecuentes, más aleatorias y por lo general, menos inflamatorias. Suelen causar enrojecimiento, picor y una pequeña roncha. Los bultos suelen desaparecer sin tratamiento en pocos días.
Ácaros del polvo
Aunque no pican, sí pueden desencadenar reacciones alérgicas como picor, irritación cutánea, congestión nasal o estornudos frecuentes, especialmente al despertar. Si los síntomas empeoran al acostarse y mejoran al salir de casa, los ácaros podrían ser la causa.
Pulgas
Suelen provocar pequeñas ronchas muy pruriginosas, especialmente en tobillos y piernas. Son habituales en viviendas con mascotas y, a diferencia de los mosquitos, acostumbran a atacar desde el suelo, saltando desde alfombras, sofás o camas de animales.
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