El sedentarismo puede aparecer en cualquier momento y etapa de nuestra vida. Ya sea por un cambio importante, exceso de trabajo u otro motivo, podemos acabar sustituyendo el ejercicio físico por el reposo sin darnos cuenta.
Dentro de este contexto, muchas personas establecen retos personales que en ocasiones son poco realistas, lo que incrementa la frustración. Por ejemplo, ¿quién no se ha propuesto como reto de Año Nuevo ir al gimnasio varias veces por semana?
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