Para muchas personas las vacaciones de verano han supuesto una pausa o una ralentización en su rutina de ejercicio y ahora, al regresar al gimnasio o retomar cualquier otra actividad física, pueden caer en un error bastante común: recuperar el tiempo perdido de golpe. Hacer ejercicio paulatino uno o dos días a la semana puede aportar beneficios para la salud.
El riesgo aparece realmente cuando esa vuelta al día a día se convierte en un intento de compensar en poco tiempo las semanas de menor actividad del verano, aumentando de forma brusca la intensidad o la duración de las primeras sesiones.
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