Investigadores de Johns Hopkins Medicine (Estados unidos) afirman haber demostrado con éxito que alterar una estructura ocular que durante mucho tiempo se sospechó que bloqueaba el crecimiento y la supervivencia de las células nerviosas trasplantadas puede ayudar a restaurar la visión en personas con daño en el nervio óptico.
‘Science Translational Medicine’ publica un informe sobre los experimentos financiados por los Institutos Nacionales de la Salud con animales, células madre y tejido ocular donado. El informe sugiere que alterar o eliminar una fina capa de tejido llamada membrana limitante interna, que separa el tejido retiniano sensible a la luz en la parte posterior del ojo del líquido vítreo gelatinoso que llena el ojo, podría ayudar a que las células ganglionares de la retina (CGR) trasplantadas sobrevivan y crezcan en personas con daño en el nervio óptico que provoca ceguera.
Este daño, también conocido como neuropatía óptica, se produce cuando las células ganglionares de la retina mueren a causa de una enfermedad, inflamación o lesión, y dejan de transmitir señales eléctricas al cerebro. Las causas comunes de este daño incluyen el glaucoma, la inflamación del nervio óptico (neuritis óptica) y la neuropatía óptica isquémica (pérdida repentina del flujo sanguíneo al nervio óptico).
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