El verano trae consigo vacaciones, comidas fuera de casa, helados, terrazas y horarios más flexibles. Unos cambios en la rutina que pueden influir en el control de la glucosa y en el equilibrio metabólico, incluso en personas que no tienen diabetes.
Ante esta situación, la plataforma especializada en salud metabólica y nutrición personalizada Glucovibes propone cambiar la forma de entender la alimentación: dejar de clasificar los alimentos como «buenos» o «malos» y centrarse en cómo responde cada organismo a ellos.
Según explican desde la plataforma, uno de los errores más frecuentes es pensar que todas las personas reaccionan de la misma manera ante un mismo alimento.
Noticia completa en El Debate
