Despertarse de forma recurrente durante la madrugada para acudir al servicio no es una simple consecuencia del envejecimiento, sino que puede tratarse de nicturia, una alteración urinaria más común de lo que se cree. Aunque un episodio puntual entra dentro de la normalidad, los expertos señalan que la repetición constante de esta necesidad altera el descanso y requiere atención médica.
El organismo humano está biológicamente programado para reducir la producción de orina en las horas de sueño mediante mecanismos hormonales. Sin embargo, desde la Clínica Universidad de Navarra recuerdan que, en las personas que padecen nicturia, este sistema falla y el cuerpo mantiene una actividad urinaria elevada durante el descanso nocturno, impidiendo un sueño continuo.
«La nicturia ocasional no suele ser preocupante, pero cuando aparece de forma frecuente o deteriora el descanso es importante consultar con un especialista», advierten los urólogos.
Noticia completa en El Debate
