Los smartwatches -relojes inteligentes- de mayor o menor gama miden casi todas nuestras constantes vitales: sueño, oxígeno en sangre, frecuencia cardíaca, actividad cardiovascular, monitorizan nuestros ejercicios e incluso guardan la información sobre la menstruación -introducida a mano, eso sí-. Por eso, y porque en algunos casos son capaces de detectar arritmias y de realizar electrocardiogramas -una prueba que registra la actividad eléctrica del corazón-, se han convertido en cierto modo en los guardianes de nuestra salud cardíaca.
Parámetros más importantes
En este sentido, Ana Pastor, cardióloga en el Centro Integral de Enfermedades Cardiovasculares de HM Hospitales en Madrid, explica a CuídatePlus, que la detección de la frecuencia cardíaca es una de las pistas más importantes en lo que a salud del corazón se refiere ya que identificar un pulso irregular puede ayudar a “detectar episodios sospechosos de arritmias, como la fibrilación auricular. Ya hay grandes estudios poblacionales, que han demostrado valores predictivos positivos del 84-96% cuando el reloj detecta un pulso irregular”.
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