El crecimiento de la próstata es un fenómeno muy frecuente en los hombres a medida que envejecen. Cuando este aumento de tamaño es benigno –es decir, no canceroso– y comienza a provocar síntomas urinarios, se conoce como hiperplasia benigna de próstata. Pese a ser un proceso habitual asociado al paso del tiempo, conviene conocerlo y controlarlo: puede afectar de forma importante a la calidad de vida.
Según explican especialistas del Hospital Clínic Barcelona, la próstata es una glándula del tamaño de una nuez situada debajo de la vejiga y delante del recto. Su función principal está relacionada con el sistema reproductor masculino –es el órgano encargado de producir el líquido prostático–, pero su posición es clave para entender qué síntomas provoca su crecimiento: la próstata rodea la uretra, el conducto por el que se expulsa la orina desde la vejiga al exterior.
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