La tradición popular lo califica como «oro líquido» y aunque pueda parecer una exageración, la ciencia ha demostrado, con creces, que se trata de una auténtica realidad. El aceite de oliva, principalmente el virgen extra sin procesar (AOVE), es una joya nutricional con múltiples beneficios para la salud, tal y como se ha demostrado esta semana en el VI Congreso Internacional sobre Aceites de Oliva y Salud celebrado en Jaén con la presencia de los mayores expertos mundiales en nutrición y AOVE.
Salud cardiovascular, cáncer, diabetes, deterioro cognitivo, longevidad… Los beneficios del consumo regular de AOVE no paran de aumentar y lo hacen cada vez con mayor solvencia científica gracias al empuje de investigadores españoles a través de estudios de impacto mundial como Predimed y Predimed Plus.
Es el caso, por ejemplo, de Javier Pérez de Rojas, miembro del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Granada, quien ha dado a conocer la importante reducción del riesgo de enfermedad cardiovascular, como infarto o accidentes cerebrovasculares, pero también de arteriopatía periférica, insuficiencia cardíaca y otras manifestaciones de alteraciones del corazón a largo plazo tras un gran trabajo de seguimiento con más de 7.000 personas.
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