Ante los primeros olvidos o dificultades cognitivas, muchas personas acuden a consulta en busca de un diagnóstico. Sin embargo, distinguir entre los cambios propios del envejecimiento y los primeros signos de una demencia no siempre resulta sencillo. Con ese objetivo, el neurólogo Paul R. Solomon y su equipo desarrollaron en 1998 el 7 Minute Screen, conocido como el test de los siete minutos, una herramienta de cribado diseñada para identificar de forma rápida y sencilla los posibles casos de Alzheimer en la consulta.
El test de los siete minutos está compuesto por cuatro ejercicios que evalúan diferentes capacidades cognitivas: orientación, memoria, capacidad visoespacial y lenguaje.
Orientación temporal
La primera prueba mide la orientación temporal mediante el Benton Temporal Orientation Test (BTOT). El paciente debe indicar correctamente el mes, la fecha, el año, el día de la semana y el momento del día.
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