Es verano. Deberíamos estar contentos y disfrutar tanto si estamos de vacaciones como si aún estamos esperando que lleguen. Sin embargo, algunos estamos cansados, irritables, tenemos ganas de poco y mucho por hacer. El calor no ayuda tampoco, y mucho menos cuando las olas de calor se suceden sin fin.
Ese calor hace que nuestro cuerpo tenga que hacer más esfuerzo del habitual para mantener una temperatura estable. Además, sudamos más, se dilatan los vasos sanguíneos y perdemos más agua y sales minerales.”Todo esto puede generar sensación de debilidad, somnolencia y falta de energía”, explica a CuídatePlus Fátima Rachdan, especialista en longevidad, farmacéutica y experta en dermocosmética.
Astenia veraniega
Se produce una astenia veraniega. ¿Qué es? “Es una sensación de cansancio, apatía, debilidad o falta de motivación que aparece coincidiendo con las altas temperaturas y los cambios de hábitos propios del verano. No es una enfermedad como tal, sino una respuesta del organismo al calor y a la necesidad de adaptarse”, apunta la experta en longevidad.
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