La alimentación es uno de los pilares fundamentales de la salud. En etapas especialmente delicadas, como el embarazo, su importancia se multiplica: lo que come una mujer gestante puede condicionar tanto su propia salud como el desarrollo fetal. Por eso, los especialistas insisten en priorizar una dieta de calidad y limitar el consumo de productos ultraprocesados.
Un estudio liderado por profesionales de BCNatal (Hospital Clínic Barcelona y Hospital Sant Joan de Déu), el IDIBAPS y el Institut de Recerca Sant Joan de Déu (IRSJD), ha demostrado que aumentar el consumo de alimentos ultraprocesados entre el segundo y el tercer trimestre del embarazo puede asociarse con más del doble de riesgo de sufrir preeclampsia. Se trata de una complicación grave que afecta entre el 2% y el 6% de las gestantes, aparece a partir de la semana 20 y provoca hipertensión arterial y daño en distintos órganos, con consecuencias tanto para la madre como para el bebé.
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