El consumo de alcohol es un importante problema de salud pública en España, algo que preocupa tanto a los médicos como a las familias. Y no es para menos. Un nuevo estudio publicado en la revista científica Addiction concluye que el consumo de alcohol provoca importantes daños para la salud y que, aunque algunos de ellos pueden mejorar al reducir o abandonar el consumo, otros dejan secuelas permanentes.
La investigación acaba de concluir que más de 60 enfermedades y lesiones están directamente atribuidas al alcohol, según la undécima edición de la Organización Mundial de la Salud y su Clasificación Internacional de Enfermedades. Entre ellas figuran la miocardiopatía alcohólica, la cirrosis hepática y el síndrome alcohólico fetal, patologías estrechamente vinculadas al consumo excesivo y prolongado.
El análisis también confirma que el alcohol incrementa el riesgo de enfermedades infecciosas como tuberculosis, neumonía, VIH/SIDA y otras infecciones de transmisión sexual. Los investigadores explican que el alcohol deteriora la función hepática y debilita el sistema inmunitario, aumentando la vulnerabilidad frente a infecciones.
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