Según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), más del 70% de la población española ha padecido cefalea alguna vez en su vida y cerca de un 4% sufre dolor de cabeza de forma crónica, es decir, padece dolor de cabeza más de 15 días al mes. Este domingo, 19 de abril, se conmemora el Día Nacional de la Cefalea. “Bajo el término ‘cefalea’ se agrupan un amplio grupo de trastornos —con más de 200 tipos descritos— caracterizados por producir dolor de cabeza y que se clasifican fundamentalmente en cefaleas primarias y cefaleas secundarias. Y las cefaleas primarias, que constituyen más del 90% de los casos, son aquellas en las que el dolor de cabeza no es consecuencia de otra patología subyacente”, explica el Dr. Roberto Belvís, coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología (GECSEN). La migraña y la cefalea tensional son las cefaleas primarias más frecuentes: la cefalea tensional puede afectar a más del 60% de la población española y la migraña a un 13%. Y otras cefaleas, como la cefalea en racimos, aunque menos frecuentes —afecta aproximadamente al 0,1% de la población— también conllevan una elevada discapacidad.
Retos pendientes
A pesar de la elevada prevalencia de las cefaleas, el infradiagnóstico sigue siendo uno de los problemas más relevantes. La SEN estima que más del 40% de las personas que sufren dolor de cabeza de forma recurrente no han sido correctamente diagnosticadas. Y a ello se suma que aproximadamente el 50% de los pacientes recurre a la automedicación con analgésicos sin supervisión médica, lo que puede favorecer la cronificación de la enfermedad e incluso originar una cefalea por abuso de medicación, que ya afecta a entre un 1% y un 2% de la población.
“Por lo tanto, uno de los principales retos en el abordaje de las cefaleas es identificar de forma precoz a aquellos pacientes con riesgo de cronificación”, añade el Dr. Roberto Belvis. “Sabemos que aproximadamente entre un 2% y un 3% de los pacientes con migraña episódica progresa cada año a formas crónicas y que más del 50% de las cefaleas crónicas corresponden a migraña. Es importante, por lo tanto, incidir en que factores como el estrés, los trastornos del sueño, la obesidad o la depresión, el consumo excesivo de analgésicos, así como la falta de diagnóstico y tratamiento adecuado, pueden influir de forma determinante en esta cronificación”.
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