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Un movimiento simple puede fortalecer las piernas para prevenir caídas y se relaciona con mayor longevidad
Fecha de publicación octubre 6, 2026

Levantarse de una silla es un gesto que hacemos varias veces al día sin prestarle demasiada atención. Sin embargo, con el paso de los años puede convertirse en una buena forma de comprobar —y también de entrenar— la fuerza que conservamos en las piernas. Ponerse de pie utilizando principalmente las extremidades inferiores y sin usar las manos obliga a trabajar cuádriceps, glúteos y musculatura del tronco, grupos musculares esenciales para caminar con seguridad, subir escaleras o recuperar el equilibrio ante un tropiezo.

No importa la edad a la que lo hagas: la capacidad para realizar este movimiento es importante siempre. Precisamente porque forma parte de la vida diaria, los profesionales sanitarios utilizan diferentes versiones de la prueba de levantarse de una silla para evaluar la fuerza y la resistencia de las extremidades inferiores en personas mayores. El programa STEADI de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), por ejemplo, incluye una prueba que contabiliza cuántas veces es capaz una persona de levantarse y volver a sentarse durante 30 segundos.

 

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