El equipo alemán logró transformar directamente precursores de glóbulos rojos en células madre capaces de generar neuronas, sin pasar por una fase intermedia de células pluripotentes. Durante ese proceso ocurrió algo especialmente interesante: los llamados relojes epigenéticos, que permiten estimar la edad molecular de una célula a partir de determinados cambios en el ADN, comenzaron a retroceder. Así, células procedentes de una persona de 80 años terminaron mostrando características moleculares propias de células de menos de 20.
Reloj celular
Las células de nuestro organismo contienen prácticamente la misma información genética, pero con el tiempo se especializan para desempeñar funciones concretas. Una célula sanguínea, por ejemplo, no puede convertirse espontáneamente en una neurona. Sin embargo, los científicos pueden modificar ese destino en el laboratorio mediante determinados factores de transcripción.
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