La investigación, desarrollada por científicos de la Facultad de Medicina de Yale y publicada en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), se centra en una proteína llamada Kcnn1, que podría desempeñar un papel importante en la protección de las neuronas frente al daño asociado al párkinson.
El equipo, dirigido por el investigador Arthur Horwich, descubrió que aumentar la producción de esta proteína impedía la acumulación anormal de alfa-sinucleína, una sustancia que, cuando se agrupa de forma incorrecta en el cerebro, puede resultar tóxica para las células nerviosas.
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