Las personas que trabajan de noche presentan un riesgo 1,7 veces superior de necesitar una pensión por discapacidad en comparación con aquellas de cronotipo matutino, según revela una investigación desarrollada por siete científicos finlandeses y difundida este miércoles en la revista ‘Occupational & Environmental Medicine’.
El estudio señala que quienes trabajan de noche enfrentan mayores dificultades para continuar en activo hasta alcanzar la edad oficial de jubilación. Esta condición se vincula directamente con el ciclo natural del organismo para dormir y despertar, conocido como cronotipo, que clasifica a las personas en tres categorías principales: matutinas, intermedias y vespertinas, dependiendo del momento en que experimentan mayor estado de alerta y actividad corporal.
Investigaciones previas ya habían apuntado que las personas vespertinas suelen presentar peor estado de salud general y mayores complicaciones en el ámbito laboral respecto a las matutinas. Sin embargo, la relación específica entre el cronotipo y la obtención de una pensión por discapacidad no había sido completamente establecida hasta ahora.
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