Un nuevo ensayo clínico realizado en Francia aporta evidencia de que los compuestos bioactivos presentes de forma natural en el zumo de naranja natural-especialmente la hesperidina, un flavonoide característico de los cítricos- son capaces de modular la actividad de genes implicados en la función cardiovascular y en el comportamiento de los vasos sanguíneos. El trabajo, publicado en la revista Food & Function, se ha llevado a cabo en hombres con exceso de grasa abdominal, un factor que incrementa el riesgo de enfermedad cardiovascular y diabetes tipo 2, y ofrece una posible explicación molecular a los beneficios observados en estudios previos sobre la salud vascular tras consumir zumo de naranja.
La hesperidina es un flavonoide natural presente en los cítricos que actúa como antioxidante y protector vascular. En este ensayo, los investigadores comprobaron que tanto el zumo de naranja como una bebida control enriquecida con la misma cantidad de hesperidina alteraron la expresión de genes vinculados a vías biológicas que regulan la función de los vasos sanguíneos. Aunque estos cambios no se tradujeron en mejoras clínicas a corto plazo, sí confirman que los compuestos cítricos son biológicamente activos y que pueden desencadenar respuestas tempranas en el organismo.
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