La palabra cáncer es sinónimo de miedo e incertidumbre, sensaciones que aturden a quien se enfrenta a este diagnóstico, pero también a todos los que le rodean. Sin embargo, gracias al avance de la investigación científica, hay motivos para la esperanza.
Buena prueba de ello es la reciente llegada a España de belantamab mafodotina, el primer anticuerpo conjugado (ADC) contra el antígeno de maduración de las células B (BCMA) para el tratamiento de pacientes adultos con mieloma múltiple desde primera recaída, en combinación con bortezomib más dexametasona (BVd) en pacientes que han recibido al menos un tratamiento previo, y en combinación con pomalidomida más dexametasona (BPd) en aquellos que han recibido al menos un tratamiento previo que incluya lenalidomida.
A pesar de que se trata de una enfermedad poco frecuente, este avance no resulta baladí. Todo lo contrario, ya que esta patología grave tiene un carácter crónico debido a las recaídas sucesivas que sufren los pacientes, por lo que sigue siendo necesario disponer de terapias eficaces cuando este cáncer se vuelve resistente a los tratamientos utilizados.
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