La esofagitis medicamentosa es una lesión o inflamación de la mucosa del esófago causada por el contacto prolongado de una pastilla o cápsula con la pared esofágica.
El médico David Callejo explica que el esófago es el tubo que conecta la boca con el estómago y que, en gran medida, los alimentos y los medicamentos llegan al estómago gracias a la gravedad. Sin embargo, este mecanismo puede dejar de funcionar correctamente si se toma una pastilla con muy poca agua y se adopta inmediatamente una posición tumbada.
«Si una persona toma un medicamento con apenas un sorbo de agua o incluso con saliva y se tumba enseguida, la pastilla puede no llegar correctamente al estómago y quedar adherida a las paredes del esófago. Esto puede provocar irritación y dar lugar a una esofagitis medicamentosa, que en algunos casos puede acabar provocando complicaciones como una úlcera», explica el anestesista. La esofagitis medicamentosa puede provocar un dolor intenso en el pecho, hasta el punto de que sus síntomas pueden llegar a confundirse con los de un infarto.
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