En plena época de primavera, los pólenes inundan el ambiente y, por supuesto, la nariz de las personas alérgicas. Estornudos, picor nasal o congestión son los síntomas más frecuentes de la alergia respiratoria estacional, la inflamación de las mucosas puede extenderse a todo el tracto respiratorio superior, garganta y oídos.
La rinitis alérgica constituye una de las enfermedades respiratorias crónicas más frecuentes y afecta aproximadamente a entre el 20 % y el 30 % de la población, según estimaciones epidemiológicas en Europa y España, lo que la convierte en un problema de salud pública de elevada prevalencia, según la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).
“La alergia es un proceso inflamatorio que afecta a la mucosa respiratoria en su conjunto. Por eso no solo produce síntomas nasales, sino que también puede generar molestias en la garganta, alteraciones en la voz o sensación de oído taponado”, explica el presidente de la SEORL-CCC, Serafín Sánchez.
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